Revista Fuentes Estadísticas
Fuentes Españolas - Revista Nº 70 - Septiembre de 2003
CES, Órgano Consultor
|
Jorge Hinojosa |
|
ex consejero del CES |
|
La
Constitución Española establece que el Gobierno estará asistido al
menos dos órganos de consulta , al menos. El más importante es el Consejo de Estado, que ha de velar
por la legalidad y la seguridad jurídica y la integración de los
elementos jurídicos de cualquiera de las normas o disposiciones que vaya
a aprobar el Gobierno. El segundo órgano de consulta
es el Consejo Económico y Social (CES), por cuanto que toda
disposición que vaya a dictar el Gobierno y que tenga contenido económico,
laboral y social ha de ser consultado. La ponencia pretende hacer
una exposición particular de cómo interpreta el Gobierno este
tipo de órganos, en participar
el del CES, la estrategia de desarrollo sostenible para España. El
CES está integrado por 60 consejeros, veinte que forman el grupo 1 y que
constituyen el grupo de los trabajadores, fundamentalmente compuesto con
CCOO y UGT y una pequeñísima
aportación del sindicato gallego y del sindicato de la CTV del País
Vasco; veinte consejeros del
sector empresarial que es el grupo 2 y que está constituido
fundamentalmente por la CEOE y algo de CEPYME; y el grupo
3 que está compuesto por seis expertos del Gobierno , cuatro
representantes de la economía social , cuatro representantes de
los consumidores, tres representantes del sector agrario y tres del sector
pesquero. Aquello es como un mini parlamento en los que hay representados
todos los intereses económicos y sociales de este país. DOCUMENTO
DE CONSULTA El informe que elaboró
el CES arranca de unos antecedentes que es preciso detallar. El ministro
en ese entonces, Jaume Matas, en diciembre de 2001,
se presenta en el CES y se convoca un pleno extraordinario en el
que expuso las líneas básicas que se llamaban el “Documento de
consulta para el desarrollo de una estrategia española de desarrollo
sostenible. El 10 de diciembre de ese mismo año, tiene entrada formal la
petición de informe, y el CES el primer informe que aprueba en el 2002 , es este informe.
Hay que decir antes que nada, que los gobiernos suelen ser remisos a
considerar al CES como un verdadero órgano de consulta, donde unas veces
sí y otras no, consulta con el CES. El informe entró más que nada por
una presión económica y social y al mismo tiempo he de advertir que lo
presenta el CES muy pronto. La
verdad es que se perdieron oportunidades de oro, para que un CES de la
pluralidad del que tenemos en España,
pudiera haber hecho un informe mucho más creativo, amplio y sólido.
He de advertir entonces, que el informe que elaboró el CES no es
un informe completo , sino lo que hace es utilizar parte del documento
para hacer observaciones pero no agota las posibilidades de emisión de
nuevos pareceres, tanto en la revisión permanente de la estrategia de
desarrollo sostenible. El
informe parte de un resumen básico del documento de consulta, a
continuación establece lo que son las observaciones generales, después
sigue el mismo sistema de
cualquier informe del CES , después hace observaciones
particulares respecto a contenidos concretos del informe y finalmente hace
observaciones generales para contribuir a mejorar los indicadores con una
propuesta de complemento y de
mejora. CARENCIAS DEL MODELO El
documento de consulta que elaboró el gobierno está formado por un preámbulo,
por cinco títulos y dos anexos. El preámbulo hace un repaso de los
antecedentes de la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible, haciendo
especial referencia en los textos que han servidos para su elaboración,
como la Conferencia de Río de 1992, la Conferencia de Rio+5 de 1997, el
Tratado de Amsterdam , el acuerdo de la OCD de 1998, y muchos consejos de
la UE, de Helsinki, de 1999, Lisboa en el 2000, Estocolmo en el 2001, y
Gottemburg en el 2001. En
el capítulo primero que se titula “Una estrategia de desarrollo
sostenible para España”, lo
más importante es la numeración de los principios que establece algunos
paradigmas en el modelo de actuación. De un lado, el llamado progreso
social, en segundo lugar el uso racional de los recursos y el desarrollo
económico. El capítulo dos
“Diagnóstico de las tendencias relevantes para la sostenibilidad” se
recogen distintas dimensiones en las que se desarrolla la estrategia española
de desarrollo sostenible, evalúa, la sostenibilidad de España y los
desafíos a los que debe hacer frente y los pilares básicos los
distribuye en tres grandes áreas: la dimensión social , la económica y
la ambiental. En
la dimensión social, pretende prestar especial atención a la estructura
demográfica y sistema territorial, en segundo lugar al empleo y la
integración social, en tercer lugar a la educación, formación y a la
cultura y por último, a la
salud pública y prevención de riesgos. En
cuando a la dimensión económica, como primer punto está el crecimiento
de la economía española , el segundo punto es la dimensión creciente de
la economía en sus equilibrios básicos, y en tercer punto, el empleo en
la economía española, el cuarto las implicaciones de la actividad
productiva sobre la sostenibilidad y el quinto, los factores de futuro
para un desarrollo sostenible. En
la dimensión ambiental, la naturaleza y el patrimonio cultural
y una evaluación del estado de la sostenibilidad en España. Por
eso que en este documento se establecen los principales desafíos de la
sostenibilidad. Habla de un desafío
de un sistema productivo competitivo y eficiente, asegurar y
reforzar la cohesión social, desvincular la mejora de la calidad
de vida de la degradación de los recursos naturales
del patrimonio cultural, establece como desafío el equilibrio del
modelo territorial y la formación y cooperación para la sostenibilidad. El
capítulo tercero del Documento de Consulta del Gobierno “Bases para un
desarrollo sostenible”, destaca los ámbitos fundamentales que afectan
al desarrollo de la estrategia de desarrollo sostenible en particular, en
los ámbitos económico, social, de gestión territorial y de cooperación
internacional. En ese sentido se refiere a
la cohesión y el progreso social, una economía para el desarrollo
sostenible, un uso y gestión responsable de los recursos naturales y del
patrimonio natural y cultural, una estructura y dinámica territorial y
una contribución de España al desarrollo sostenible global. El
capítulo cuarto de dicho documento, establece los instrumentos para la
estrategia, definiendo las áreas claves en las que deberán dotarse los
recursos en función de sus objetivos, definiendo las siguientes áreas claves: crecimiento económico,
empleo y competitividad, gestión de los recursos naturales y la
conservación de la biodiversidad, formación e innovación tecnológica,
cohesión social y
territorial, lucha contra el cambio climático y la contaminación atmosférica,
turismo sostenible y finalmente, gestión de residuos.
Respecto
a las políticas, se señala
la integración del desarrollo sostenible en otras políticas y en
particular enumera: agricultura, silvicultura y pesca, energía
transporte, turismo, producción industrial,
consumo , cohesión e integración social, educación, investigación
y desarrollo tecnológico, ordenación del territorio y cooperación
internacional. En
el capítulo quinto de dicho documento, se refiere a la aplicación de esa
estrategia de desarrollo sostenible y establece de una manera provisional
los mecanismos para acometer la implementación de la estrategia: valor añadido
de la planificación integrada, propuestas
para un marco de cooperación inter administrativa, procedimiento,
de participación social, seguimiento de evaluación de indicadores y en
particular en la mejora de los conocimientos básicos, con una mejora y
sistematización de indicadores de sostenibilidad y de informes periódicos
de estado y del avance de los mismos. Si
alguien hiciera una reflexión inicial sobre el documento de consulta,
parecía no sólo extenso sino bien diseñado y bien pensado. Sin embargo
la reflexión que hizo el CES en su
momento y que yo hago mía, es que el informe es un desastre. A pesar de
que se ha planteado en unos términos muy positivos. Tiene enormes errores
de sistematización, obvia un montón de planes que estaban en curso, y
hay una cierta precipitación en la elaboración
del documento, entre
otras críticas. Puedo decir que este informe fue objeto de una dura crítica
por parte de Ministerio de Medio Ambiente al presidente
del propio CES. Sí os debo advertir, que el informe del CES fue
aprobado por unanimidad por sus 60 consejeros.
En
todo caso, con errores o no, es válido legitimar el informe porque forma
parte de la voluntad de sindicatos, de empresarios, del sector pesquero,
agrícola, consumidores y de economía social y los seis expertos del
Gobierno. En fin, creo que la precipitación en la presentación al CES de
un documento que estaba poco trabajado con otros colectivos, es lo que me
parece que hace que el informe se esté retrasando en exceso en cuanto a
su aprobación. OBSERVACIONES
GENERALES Las
observaciones generales que el CES se planteó, algunas de carácter
previo, es que es un documento tan amplio que lo que se ha hecho es
seleccionar algunas áreas de especial trascendencia, porque si se
trataban todas, se hubiera retrasado más aún. Así que si algún área
no se ve bien reflejada, es porque eso se descartó en el camino con una cierta urgencia del Gobierno por entregar el informe.
Recordemos que estro fue en diciembre y el informe lo tuvo en febrero. El
CES siempre ha planteado que este documento debería haber sido consultado
al menos con las instituciones que tienen que participar en la elaboración
una vez que el Gobierno lo hubiera aprobado.
El CES plantea que en un documento de esta naturaleza por las
implicaciones sociales y económicas que tiene, se debería haber buscado
un mayor grado de consenso político y social antes de haberse metido en
la difusión del mismo. Y precisamente, porque tiene mucho que ver con la
ordenación del territorio, se tenía que haber perseguido una mayor
coordinación administrativa y de los agentes interesados incluida la
ciudadanía. En
cualquier caso, lo que parecía evidente en ese momento era que la
aprobación de un Documento
de Consulta como éste, debería haber requerido una política de
información y de formación
adecuada a las necesidades. En ese sentido, yo creo que hay pérdidas
notables de aportes por una falta de sistematización en la puesta en
conocimiento a los ciudadanos del Documento de Consulta. Hay que reconocer
que la iniciativa es buena, pero tiene enormes carencias el documento que
se presenta. En
primer lugar, una carencia muy importante es la ausencia de un diagnóstico
de la situación de partida. Y además, una excesiva limitación en el
tiempo de los datos de los que parte el documento de consulta. Cuando
habla de coyuntura económica, solo se refiere a la coyuntura positiva
económica de los últimos tres años y obvia la del 2001. Entonces, da la
impresión que el documento de estrategia está muy pensado para la
“España va bien”, pero no
está bien pensado para cuando España “no va tan bien”. Hay déficit
de ideas, de proyectos y de políticas que puedan n o ser realmente las
que se vieron en la época de crecimiento económico de finales de los
noventa y del 2001, con modificaciones sensibles. Otra
crítica es que no exista una jerarquización de prioridades en el
documento, y ayuda poco a que
desde el poder público se puedan priorizar. En ese sentido, el documento
de consulta no hace referencia a cuáles son los recursos que se van a
utilizar y de dónde se van a obtener. Incluso, hay algo que no está
desarrollado, porque hay una escasez de referencias increíble, a todo lo
que se refiere a la política fiscal. Es decir, señala que todo esto no
va a alterar el marco contributivo o cómo se va a plantear esto en términos
de recursos económicos, y en política fiscal tiene una grave carencia. En
orden a contribuir a la implementariedad parece poco razonable que tampoco
contempla el documento que se abra la vía a los acuerdos voluntarios con
los sectores económicos. Lo que no se puede es plantear una estrategia de
desarrollo sostenible si se cree que se puede llevar adelante sólo desde
el poder político o público. El
documento de consulta se olvida de mecanismo puestos en marcha ya. Parece
que se está descubriendo América cuando hace referencia a programas que
tienen que ver con el empleo o con la inserción social, en circunstancias
de que muchos de ellos ya se
venían trabajando de 1997, y sin embargo parece que esos son planes que
no se reconocen y se inventan otros. Pero fundamentalmente se olvida del
Protocolo de Kioto, sobre todo en los que se refiere a los incentivos
adicionales a las empresas. Una
última crítica es la ausencia de concreción
de indicadores en cada área clave. Es más el Ministerio de Medio
Ambiente ya elaboró un documento en Su momento que era “Indicadores
ambientales, una propuesta para España” en el que se basaba en un
sistema de comparabilidad, el consenso internacional y la identificación
de problemas de España. OBSERVACIONES
PARTICULARES En
las observaciones particulares, el CES divide en cuatro partes sus observaciones. En los capítulos
primero, segundo y tercero, hace alguna observación genérica señalando
que los datos que utiliza el documento de consulta tiene demasiada
información de carácter coyuntural. Esta
falencia es grave si tenemos en cuenta que es un plan a 25 años, por lo
tanto lo que plantea el CES es que el Gobierno, antes
de aprobar este plan debería de revisar el soporte empírico del
diagnóstico que ha seguido para su elaboración. Ello evitaría tener que
hablar de una situación económica boyante, frente a lo que es un
conjunto en 25 años, ¿ o es que acaso en 25 años no cabe pensar que
puede haber momentos de recesión económica y que haya que reajustar
alguna de las medidas del documento de consulta? Por
lo tanto, a juicio del CES, el documento de consulta de la Estrategia española
de desarrollo sostenible obvia una sistematización y completa evaluación
de otros planes que ya estaban en marcha. Por ejemplo los planes de
desarrollo regional para un periodo 2000-2006, o el Pacto de Estabilidad
de la Estrategia Europea del Empleo, o los Planes Nacionales de Empleo de 1997, o los Planes de
Residuos de 2000 al año 2005, o el Plan Forestal, el Plan Hidrológico o
el Plan Director de Infraestructura, por nombrar algunos. Da la impresión
de que se crea un nuevo documento de
consulta sobre la estrategia sobre el desarrollo sostenible, o no
se han enterado de los otros planes, o no saben muy bien cómo encajan en
una nueva estrategia. En
lo específico, por ejemplo en el tema de a dimensión ambiental de la
sostenibilidad en España, describe someramente algunos de los problemas
medio ambientales pero no recoge con suficiente énfasis la preocupante
situación que existe en algunos ámbitos, por ejemplo no se menciona, el
aspecto de la salud ambiental , que sólo se trata en el capítulo tercero
, ni se recoge la preocupación que existe en la ciudadanía por la
posible relación entre varias enfermedades y la exposición a
sustancias tóxicas y otros contaminantes, provocada por esa
contaminación difusa. En
el caso de la atmósfera, empieza a confundir objetivo y logro de la
reducción de emisiones de SO2 y de NOX, que se presentan en ese apartado.
Una omisión notable, porque consiste tan sólo en la mención de 3
convenios internacionales, olvidando otros de gran envergadura como puede
ser el Convenio de Ginebra. En cuanto a los efectos del cambio climáticos,
convendría describir con más detalle, los posibles del mismo en España,
así como reconoce el aumento de ciertos contaminantes atmosféricos. En
relación al agua dice el CES, los datos son bastante mejorables y desde
ese punto de vista, por ejemplo no hace la suficiente distinción entre los usos consultivos
y no consultivos del agua . En definitiva, a aparte de esa concepción
previa, no se destaca
adecuadamente algo que parece razonable en un plan que tiene que ver con
España, que es la diferencia que existe entre España y otros países de
la UE, y que es el carácter
semi árido de parte del territorio. Es imposible intentar comparar el
desarrollo sostenible de la agricultura en España con el desarrollo
sostenible de la agricultura en Holanda, donde en un lado se alimenta de
lluvia, cuando aquí tenemos que extraer los recursos y
parece que también al documento le falta desde ese punto de vista,
una mínima fijación en España. A lo mejor es que tienen demasiada fijación en
Europa, pero desde ese punto de vista tampoco resulta verdad, ya que
directivas en marco del agua tampoco las recoge, y son de la UE. Cito
estos ejemplos, porque efectivamente el documento no contiene referencia
ni a la directiva marco del agua, que plantea unos requisitos sobre las
sostenibilidad de los recursos, abastecimiento de la población, ni
tampoco al que recientemente era promulgado “Plan Hidrológico”,
que establece también algunas determinaciones sobre los recursos y
su uso en el marco de la sostenibilidad. Siempre en relación a la
directiva del agua, se echa de menos en este documento, una mejor
referencia de función de la misma, tanto
en los aspectos de cantidad como de
calidad de las masas de agua , destinadas fundamentalmente al
abastecimiento de la población. Se
echa en falta también , determinadas consideraciones de la directiva del
marco del agua en protección de masas de agua, en deterioro de dichas
masas, en la extensión de
los sistemas de abastecimiento y depuración, etc. Si
nos vamos al apartado del medio marino, los datos que maneja el documento
de consulta del gobierno están desfasados.
Incluso de mete en una dinámica en la que cuando habla de la
crisis del sector pesquero, que
se ha visto muy afectada por todo el tema de los desastres ecológicos,
olvida que también habría que pensar en otra serie de contaminantes del
medio marino . En concreto el tema de las cenizas que proceden de algunos
incendios forestales y que llegan al mar, o el tema de las pinturas de las
embarcaciones cuyo uso no está reglamentado en materia de los cascos de
los barcos. En
el ámbito de los residuos , no tenía muy en cuenta el plan de residuos,
aunque sí la ley de residuos de 1997. Sin embargo no ofrece datos de
otros procedimientos de gestión, habla
por ejemplo de residuos peligrosos mineros, agrarios, pero no habla de
otros procedimientos de gestión como son la recuperación , minimización
ni para el conjunto de España ni por territorios. Otro
aspecto llamativo en este apartado es la ausencia a la referencia de los
residuos radioactivos, cuyo problema de tratamiento y de gestión requerirán
grandes esfuerzos para conciliar lo que sería un desarrollo de la energía
nuclear con un desarrollo
sostenible., Y en relación a los residuos , no es correcta la imputación
que se hace en este apartado de que no alcanzamos niveles europeos, porque
los ciudadanos españoles no contribuimos adecuadamente. Habría
que decirle al gobierno la responsabilidad suya , sino que se establece también un
seguimiento que ya se establecía en la ley que para el 2001 ya debería
haber contenedores en cada municipio de más de 5 mil habitantes, y sin
embargo las obligaciones de la propia administración pública no se
cumplieron al cierre del 2001. Hace ahí como una especie de descanso, en
el que dice: “Como los ciudadanos no contribuyen, no tienen niveles de
cultura, no están mentalizados entonces no cumplimos los objetivos”.
Bueno, si se hace este análisis, habría que olvidar también si otros
instrumentos para ese objetivo se están cumpliendo o no. En
el caso de los residuos, no diferencia entre los distintos tipos de
residuos y el tratamiento que se les da a cada uno. Podemos ver que
el vidrio está en el 65% de recogida selectiva y en un 48 o 50% de
reciclado , pero en otros materiales como el plástico hay menos niveles
de recogida selectiva y menos de reciclado , por no hablar del brik cuyo
nivel es mínimo. Cuando
habla de los principales desafíos de la sostenibilidad en España , no
habla de la convergencia real entre las distintas regiones del país como
un desafío prioritario. También el informe hace referencia a una
excesiva dependencia del combustible fósil, cuando habría que señalarle
al Gobierno que el real problema de España es una elevado dependencia
energética del exterior, por lo tanto eso sí que puede condicionar las
políticas de desarrollo sostenible en esta materia. Cuando
se habla de la contribución de los sectores productivos al desarrollo
sostenible, el informe selecciona una serie de sectores económicos
como los más estratégicos para el desarrollo sostenible. No está
mal el principio de selectividad que hace, pero a partir de este
principio, tiene el CES que decir que son poco oportunas las alusiones que
hace de actividades concretas de estos grandes sectores. Por ejemplo, si
hablamos de pesca, el informe de obceca en una sola idea que es la
reconversión de la flota. No ve el desarrollo sostenible en el ámbito
pesquero más que partiendo de la reconversión de la flota, y sin embargo
la reconversión de la flota, confunde con datos y con la realidad porque
digan o no que la flota que opera en Marruecos sí que ha estado sometida
ya a varias regulaciones y sí que puede hablarse de épocas de crisis ,
pero olvida todo el resto del sector pesquero que no tiene que ver con la
pesca en Marruecos. El
documento toca también el ámbito de los pesqueros y establece algo que a
juicio del CES no es del todo correcto, como establecer la acuicultura
como sustitutiva de la pesca y más bien considera el CES que la
acuicultura es un elemento complementario de la pesca. En
la gestión y uso del agua, cuando habla el documento del uso responsable
de los recursos naturales y del patrimonio natural y cultural, se olvida
de un aspecto que propugna la
propia directiva marco del agua y es la completa universalidad del
servicio, de forma que toda la población tenga acceso al agua. Si
hablamos de la conservación de la costa y el medio marino, cuando se dice
que “la pesca española está atravesando un periodo de crisis”, se
olvida que a pesar de las dificultades, en general el sector extractivo
español no está en crisis permanente y de hecho ha remontado la cifras
económicas y las dificultades coyunturales sobretodo en otros bancos de
pesca distinto al conflicto especifico de Marruecos. En el caso de la política
agraria, hoy podemos estar un poco más desfasados en la crítica, porque
allí lo que se le decía es que está usted
desarrollando una política agraria, cuando el año 2003 es clave
de reforma de la PAC. Como estamos en la reforma de la PAC, démosle ese
margen de confianza para que incorporen lo que son las nuevas políticas. Cuando
habla también de las medidas encaminadas a conservar la población de
peces, pasan por la aplicación de creación de reservas marinas, haciendo
un seguimiento exclusivo y exhaustivo del código de conducta , aspectos
todos ellos que no se mencionan en el citado documento de consulta. En
lo que se refiere a calidad del agua, tampoco establece un mecanismo de
asumir la responsabilidad de
quien contamina paga, en todos los usos del agua, por poner un ejemplo. En
este apartado lama la atención que no se haya seguido la estructura,
sobretodo por lo que al empleo se refiere del Tratado de Amsterdam,
como del consejo extraordinario de Lisboa de marzo de 2000. Hay
aspectos que se ignoran como la consecución del pleno empleo
de cara al 2010. No hace relación directa con lo que sería un
objetivo prioritario como el incremento sustancial de la actividad laboral
femenina, y tampoco habla de la empleabilidad de los sectores más
desfavorecidos. El
aumento de la estabilidad y de la calidad del empleo también debería ser
objetivo prioritario de una estrategia española de desarrollo sostenible,
como viene siendo en todas las políticas de empleo desde el año 1997.
Hay que añadir a la convergencia de empleo y a la mejora de calidad de
vida y del bienestar social. Hay algunos datos sobre lo que gasta España
en relación a gastos de protección social, que sitúa la medio europea
en torno al 26%, cuando España estaría en torno al 20%. Hace
una mención a la política, que dice “Política fiscal: equilibrio
presupuestario” y parece que en el déficit cero se basa toda su
argumentación. Y en esta línea de creación de empleo, también se ha
planteado que la igualdad de oportunidades debería de figurar como
objetivo prioritario dentro de estas áreas claves y también hay que
hacer esfuerzos para obtener una mejor posición en lo que se refiere a la
conciliación de la vida laboral y familiar. En
materia de empleo, el informe menciona una serie de prioridades en las que
olvida una tan importante como la negociación colectiva entre los
sindicatos y los sectores económicos. Hay un ámbito de negociación
colectiva, por lo tanto lo que habrá que promover entre los agentes económicos,
que se incorporen en los agentes colectivos aquellas materias que
contribuyan en el orden de prioridades. En
los aspectos que se refieren a fiscalidad y trabajo, sistemas de protección
frente al desempleo, habría
que reforzar las acciones de formación y movilidad laboral especialmente
en aquellos que son los colectivos de parados y desempleados. Cuando
habla de eliminación de barreras a la movilidad geográfica, no establece
una prioridad de adecuación de la oferta de vivienda ¿cómo va a ver una
movilidad geográfica de los trabajadores de nuestro país, sino hay a su
vez una respuesta política en materia de vivienda que permita que el
trabajador pueda cambiar de ciudad sin que tenga que llevar aparejado un
extraordinario coste en materia de vivienda? En
conclusión, el documento es una buena iniciativa, pero hay que decir
desde los 60 consejeros del CES, que es un informe bastante deficitario,
poco concreto y que no anima a pensar que tengamos para España una
verdadera estrategia de desarrollo sostenible, lo que no quiere decir que
no haya que impulsarlo, todavía estamos a tiempo. |
|
|
|||
|
|
|||
|
|
Revista Fuentes Estadísticas
SEYDE