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El estudio del estado de salud de la población en su conjunto es fundamental para la planificación de servicios asistenciales básicos. En la población mayor de 64 años,
conocer las necesidades de atención a la salud es de gran importancia debido al nivel, creciente con la edad, de enfermedades crónicas y discapacidades que experimentan.
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Gran parte de los indicadores sanitarios utilizados para el estudio de la salud de la población proceden de estadísticas convencionales, que abarcan el universo estadístico de toda la población, hecho que les confiere una gran validez para los fines mencionados. De las fuentes de información estadística más consolidadas hay algunas, como las estadísticas de mortalidad, que partiendo de un proceso administrativo como es el registro del fallecimiento de un individuo, proveen de información sobre la causa de muerte que tiene una gran importancia y utilidad sanitaria.
Otras estadísticas, como el Conjunto Mínimo Básico de Datos sobre Altas Hospitalarias (CMBDAH), cuya puesta en marcha se inició en Cataluña en el año 1986 y que actualmente ya cubre todas las comunidades autónomas, o bien las encuestas de salud relativa a diferentes ámbitos geográficos (local, comunidades autónomas y estatal) que tienen un desarrollo más reciente y ya han sido concebidas con una finalidad sanitaria. A continuación, se presenta una muestra de los indicadores más útiles para el estudio de la salud de la población, utilizando como ejemplo el caso de Cataluña. Algunos de los datos presentados no son muy recientes, fundamentalmente los procedentes de encuestas de salud, puesto que no tienen periodicidad anual en su ejecución, aunque en estos momentos ya se está procesando la información correspondiente a la edición 2001 de la encuesta catalana de salud.
La esperanza de vida
La esperanza de vida es el indicador de salud más universal, puesto que informa de las posibilidades de supervivencia que -por término medio- tienen los individuos de la población a una edad determinada.
Como puede apreciarse, la expectativa de vida a esa edad ha crecido de manera considerable pasando de 15,24 años los hombres y de 18,43 años las mujeres en 1983 a 16,48 y 20,45 años respectivamente en 1999. Es destacable también que este aumento ha sido superior para las mujeres, las cuales han incrementado su expectativa de vida a esa edad en unos 2 años, mientras que los hombres tan solo en 1,24 años.
La percepción de la salud
La salud puede ser caracterizada por parámetros objetivos o bien mediante la valoración que realiza el propio individuo sobre su estado de salud (salud autopercibida). Según la encuesta de salud de Cataluña de 1994, la percepción de buena salud (buena, muy buena y excelente) es superior en los hombres (55,6%) que en las mujeres (42,2%). Este hecho puede ser consecuencia de que un porcentaje más elevado de mujeres presentan uno o más trastornos crónicos (93,1% y 87,5% respectivamente), siendo más resaltable la diferencia entre sexos al considerar más de un trastorno. La artrosis es el trastorno que presentan con mayor frecuencia ambos sexos, seguido de la presión alta. Por su parte, las discapacidades de movimiento son las más frecuentes (35,1% de las mujeres y 20,6% de los hombres), mientras que las restricciones de actividad por motivos de salud durante el último año y en los últimos 15 días son también más frecuentes en el caso de las mujeres que en los hombres.
Las causas de ingreso hospitalario
Las patologías que originan ingresos (y altas) hospitalarias, según datos del CMBDAH de 2001 se presentan, agrupadas por grandes categorías. Para los mayores de 64 años las causas de hospitalización más frecuentes son las que tienen como diagnóstico principal enfermedades del aparato circulatorio, sistema nervioso y órganos de los sentidos, aparato respiratorio, aparato digestivo y tumores. El patrón de patologías es algo distinto según el sexo, predominando las relacionadas con la movilidad (enfermedades del sistema nervioso, aparato locomotor y traumatismos) en las mujeres, así como las causas tradicionalmente relacionadas con el hábito tabáquico (tumores, enfermedades del aparato circulatorio y aparato respiratorio) en hombres.
Características sociodemográficas
Algunas características sociodemográficas, así como los estilos de vida, están estrechamente relacionados con la salud, tal como se refleja en la tabla 3, de acuerdo con los datos de la edición 1994 de la encuesta de salud de Cataluña. Destaca el alto porcentaje de viudedad en las mujeres en comparación con los hombres, hecho que está en concordancia con su mayor longevidad. En cuanto al estilo de vida, se observa que las mujeres son más sedentarias que los hombres y que el consumo de alcohol y tabaco es mayor en el sexo masculino que en el femenino. Asimismo, la proporción de mujeres que viven solas es mayor que la de hombres y éstas dependen en mayor medida que éstos de un conocido o de alguien de fuera del hogar cuando enferman.
Más información en :
www.gencat.net/sanitat/portal/cat/ensalut1994.htm
www.gencat.net/sanitat/portal/cat/mortapubli1.pdf
www.gencat.net/sanitat/portal/cat/toc_gentgran.htm
www.gencat.net/sanitat/portal/cat/toc_pla.htm
www.idescat.es/basdades/bemc/bemc.stm
* Generalitat de Catalunya. Departament de Sanitat i Seguretat Social.
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