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El cambio de ciclo puede influir en el mercado de trabajo y en la recaudación de la Seguridad Social por cotizaciones, resucitando el debate sobre las pensiones en España. Hemos querido rescatar los trabajos más sobresalientes realizados en el año 95 sobre pensiones así como la evolución prevista en ese momento para los años siguientes.
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La evolución reciente del mercado de trabajo en España parece haber dejado sin efecto los estudios realizados sobre pensiones en la década de los 90, que reflejaban una difícil situación sobre sostenibilidad del sistema a medio plazo. Sin embargo, el cambio de ciclo puede influir en el mercado de trabajo y, por lo tanto, en la recaudación de la Seguridad Social por cotizaciones, resucitando el debate sobre las pensiones en España. Por eso, hemos querido rescatar los trabajos más sobresalientes realizados en el año 95 sobre pensiones así como la evolución prevista en ese momento para los años siguientes.
Los estudios realizados, cuyos resultados vamos a comparar, son los siguientes: Herce y Pérez-Diaz (1995), Secretaria General para la Seguridad Social (1995), Fundación BBV, Towers Perrin (1996). Para que sean comparables hemos homogeneizado los datos de partida así como los resultados para obtener las predicciones sobre déficit que arroja cada uno de los sistemas, supuestos mismos datos de
partida. En primer lugar se han elaborado, a partir de cada uno de los cuatro trabajos citados, las proyecciones que resultan para el saldo del sistema de pensiones, bajo el supuesto de que no se modificará la normativa vigente. Con el fin de hacer posibles las comparaciones, se ha procedido a homogeneizar los resultados, expresándolos en términos porcentuales del PIB anual, en el caso de que no se haga así en el estudio correspondiente, y refiriéndolos todos al mismo año de partida (1996).
Una vez obtenidos los crecimientos de los saldos, se proyectan sobre el saldo que se considere arroja el sistema de pensiones. Para no especular sobre este respecto, tomamos un sistema de pensiones equilibrado en el año de partida 1995. Cualquier variación sobre este supuesto se trasladaría a los siguientes años. Como se puede observar, los resultados son bastantes coherentes entre sí, una vez que se aplican los crecimientos del saldo obtenidos en cada estudio a un mismo saldo de partida. Entre 1996 y el año 2000 se habrá producido un empeoramiento de la situación actual, según todos los estudios, en una gama que iría desde los 0,4 puntos porcentuales estimados por el estudio del Ministerio de Trabajo hasta los 1,51 puntos obtenidos en el Towers Perrin, siendo la media de las cuatro estimaciones analizadas de 0,80 puntos, muy próxima a la que resulta de la investigación patrocinada por la Fundación BBV. Ello quiere decir que, si tomamos como valor más probable el de la media y partimos de que el sistema contributivo se encuentra en equilibrio en el año de partida, el sistema llegará a alcanzar, si no se toma ninguna medida, un déficit del 0,8% del PIB en el 2000. En años posteriores se irá ampliando el déficit hasta situarse en el año 2005 algo por debajo del 1%, el 1,4% en el 2010 y superar los 2 puntos del PIB al finalizar el primer cuarto del Siglo XXI, momento en el que por la evolución demográfica es previsible una agudización de los problemas.
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